Pero... ¿por qué en España ocurre ésto?. Érase una vez... érase que se era... que...
Había un país llamado Españilandia donde un señor, malo y con bigote, que mandaba mucho propició el crecimiento a través del concepto de propiedad privada. Por aquel entonces, sus gentes no eran muy ricas y les dejaron a los obreros construirse sus propias casitas. Estaban muy contentos y felices construyendo sus casitas. Y todos los familiares de los obreros podían comprarlas!!!. Todo era realmente bueno.
Pasaron 50 años y todo seguía igual, todos felices comprando casitas, para vivir, para que vivieran los hijos, para que vivieran los nietos. Casitas para estar durante el año. Casitas de campo para los fines de semana y los más pudientes se podían comprar casitas en la playa o en la montaña para pasar sus vacaciones. Hombres gordos, con maletines llenos de dinero y con puros en la boca, vieron que se podrían hacer ricos e invirtieron sus maletines y los cambiaron por ladrillos. Que luego, con ayuda de unos hombres buenos que habían sustituido al hombre malo con bigote (pero que casualmente por esa época el jefe de ellos también tenía bigote) trajeron forasteros para que trabajaran construyendo más casitas todavía. Forasteros que además trabajaban mucho más barato y que aún así ellos también podían comprar una de esas casitas. Había mucho trabajo para todos. Los ladrillos se vendían a miles, por millones. Había unos sitios maravillosos, llamados bancos, que tenían mucho dinero-Tenían todo el dinero y ellos decía que te lo regalaban para poder comprarlas pero en el contrato había una letra muy chiquita que advertía que si algún día te quedabas sin dinero ellos se quedaría con tu casita además de tener que devolverles toooodo el dinero. De hecho, te daban todo el que necesitaras para comprar tu casita. Pero nadie pensó que un día ya no cabrían más casitas en ese país. Todos los habitantes de Españilandia creyeron que podrían llegar a tener cientos de casitas y que cada una de ellas cada vez valdrían más y más y más...y entonces pensaron que se harían los más ricos del mundo. Ese país sería el más riiiiiico del mundo.... Y.... de repente despertaron de un sueño profundo en el que largos años habían estado viviendo... y se dieron cuenta que... ahora ni casitas ni dinero...
Según los informes del Banco de España entre 1976 y 2003 el precio de la vivenda se ha duplicado en términos reales, lo que significa en términos nominales una multiplicación por 16. Es decir, que las casa valen 16 veces más. Ahora yo me pregunto, ¿el sueldo medio en estos 33 años se ha multiplicado por 16?
¿Qué están haciendo ustedes para que esa mentalidad cambie? Yo creo que nada... Porque si en España no hay cultura de alquiler y de otras formas de ahorro es el gobierno el responsable que debe establecer unas medidas atractivas para ello. Y no me hable de educación y de un nuevo modelo productivo que no existe porque mí no entender chino.
Así que resumiendo 35 años historia... En 1975 muere Franco desde entonces, hasta la aprobación de la Constitución Española en 1978, tenemos un período de transición en la que comienza el período de construcción de la democracia y el Estado de Bienestar. Algo que llega más tardíamente que en el resto de países europeos, más pobremente y en conceptos subsidiarios. Pero por eso no deja tener las características esenciales basadas en una mejora de las condiciones sociales y económicas, así como un fomento de la participación ciudadana y la protección del ciudadano a través de unos derechos sociales básicos. Dejamos atrás un mundo de represión, asistencia social y esclavitud. Conseguimos algo tan históricamente inimaginable como el acceso de todos a la educación... éso que 33 años después viene usted hablando ya con retraso. Un modelo educativo actual no basado en la practicidad, ni en la coherencia de estar en armonía dicha educación con el mercado laboral. Una educación basada estrictamente en la instrucción y no en la formación de personas responsables, maduras y libres en sus decisiones. Una lucha que, en realidad, empezó hace más de doscientos años, en la que muchos murieron buscando un mundo mejor que el que tenían- En verdad lo consiguieron, aunque los que lo empezaron no pudieron verlo. Ése es resultado de lo que hoy tenemos.






